(…)
Como cabía esperar, mi segmento en el programa matinal no llegó hasta la segunda hora. Durante cuarenta y cinco minutos esperé sentado en un estudio pequeño y oscuro mientras miraba la primera mitad del programa en la pantalla de la cámara. Uno de los reportajes era sobre Crossroad, el centro de rehabilitación de drogodependientes que Eric Clapton había fundado en el Caribe. El segmento terminó con imágenes de un concierto de Clapton con una versión muy soul y con un toque de blues de Somewhere over the Rainbow. El tema era maravillosamente conmovedor y cargado de esperanza en relación al reportaje, pero un anuncio lo interrumpió.
(…)
CONNELLY, Michael. La oscuridad de los sueños. Barcelona : Roca Editorial, 2011. p. 247




