Carnaval, te quiero

El señor del carnaval es la cuarta novela que protagoniza el comisario Jan Fabel, a ver si me sale, Erster Kriminalhauptkommissar de la policía de Hamburgo. Como se ve, un cargazo que acojona sólo de verlo. Fabel es un personaje que en las tres entregas anteriores ha tenido que vérselas con unos casos bastante complicados y truculentos. Es especialista en crímenes en serie y en sus novelas tanto los aspectos psicológicos como rituales tienen una gran importancia. Vamos a encontrar desde crímenes relacionados con los cuentos de Hansen y Gretel (Cuento de Muerte) o con los carnavales (la obra que nos ocupa) hasta criminales que descuartizan a sus víctimas para que parezcan ángeles (Muerte en Hamburgo).

Este es Fábel y en este su ecosistema. Fabel es un poli moderno. Le gusta trabajar en equipo, habla varios idiomas, sabe de psicología, de historia y de todo lo que le pongan por delante…. Y además en esta novela nos lo encontramos con pie y medio fuera de la policía. Quemado y pensando que su futuro se va a encaminar hacia la empresa privada como comercial de altos vuelos.

Sin embargo, y mientras es tentado para ser el coordinador de una nueva sección de la policía, Fabel va a acercarse a Colonia para colaborar en el esclarecimiento de un caso en calidad de experto. Esto, y la vuelta a las andanzas de un antiguo criminal con el que tienen él y su equipo cuentas pendientes irán complicarán la trama.

Como en todas partes cuecen habas, me ha resultado especialmente curioso cómo se juega durante la novela con los localismos, y cómo Fabel se siente en ocasiones fuera de lugar con sus colegas coloneses.. y viceversa. Este juego de caracteres colectivos contrapuestos me ha recordado las disparatadas conversaciones entre el gallego Leo Caldas y el Aragonés Rafael Estévez que tan buenos ratos nos han hecho pasar en “Ojos de Agua” y “La playa de los ahogados”.

Sólo que con los personajes de Domingo Villar me lo paso mejor.

Craig Russel

El señor del carnaval

Traducción de Mar Vidal

Roca bolsillo, 2009


Tiella de arroz

(…)

La tiella de arroz, patatas y mejillones es un plato parecido a la paella valenciana, aunque cualquiera de Bari aseguraría que mucho más bueno. Se prepara superponiendo en una cacerola especial -la tiella, precisamente- capas de arroz, mejillones, patatas, calabacines, tomates frescos cortados en trozos o rodajas, condimentadas con aceite, pimienta, cebollas trituradas y perejil también triturado. Se añade el agua de haber lavado los mejillones y se mete al horno durante unos cincuenta minutos; el resultado, salvo que seas de Bari desde hace al menos, cuatro generaciones, nunca está garantizado.

(…)

CAROFIGLIO, Gianrico. En: Las perfecciones provisionales. Madrid : La esfera de los libros, 2010. p. 135

La imagen en Flicker es de annalibera