Chango Luchador

(…)

—¿Que qué quiero? Quiero saber qué está pasando. Y creo que tú eres el único que puede averiguarlo. Por eso, si puedo ayudarte, te ayudo. Si a este chaval le cuesta la honra, pues bueno. Lo que quiero saber es qué ocurre. ¿Qué hizo Cal y qué va a hacer el departamento al respecto?

Bosch se inclinó hacia atrás e intentó pensar unos instantes en qué decir. De pronto oyó que el monstruo al otro extremo de la mesa elevaba el tono de voz y decía algo sobre no aceptar la oferta. El ayudante del sheriff dio un paso amenazador hacia él dejando caer los brazos a los costados. El preso se calló. El ayudante iba arremangado para mostrar sus impresionantes bíceps y, en el brazo izquierdo, Bosch vio las letras C y L, casi como una marca de hierro candente sobre la pálida piel. Harry sabía que, públicamente, los ayudantes que llevaban ese tatuaje pretendían que quería decir Club Lynwood, la comisaría del sheriff de un suburbio de Los Ángeles que era famoso por las reyertas entre bandas callejeras. Pero sabía que las letras también se referían a «chango luchador» y que chango era el nombre que daban a los monos en México. El ayudante formaba parte de una pandilla, aunque ésa estaba sancionada legalmente para ir armada y a sueldo del condado.

(…)

CONNELLY, Michael. En: Hielo negro. Barcelona: Roca bolsillo, 2010. p. 167

La imagen, en Flickr, es de YoSeLiN

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