Sin perdón

Este comentario tengo que empezarlo con un agradecimiento, ya que este libro es un regalo de mi amiga Elvi, que sintió un “irrefrenable impulso” de regalármelo cuando lo vio mientras andaba al ojeo en una tienda de libros. Bienvenidos sean este tipo de regalos, así que antes de nada, mandar un beso a la dueña de los impulsos irrefrenables.

Si tenéis la suerte de que os regalen este libro o sin más lo conseguís por los canales habituales, compra, préstamo o visita a una biblioteca os daréis cuenta que estáis ante un libro especial. Especial, o cuando menos peculiar. Veréis; este libro, que por cierto ha debido ser un libro con muy buenas ventas en Alemania, tiene una de las características que más valoro en las historias que leo, la originalidad. El planteamiento inicial, el que cuatro jóvenes creen una empresa para que otras personas puedan pedir perdón a través suyo es, sin más, tremendamente novedoso y bastante alejado de las líneas argumentales que trata en estos últimos años la novela negra.

Las ciento cincuenta primeras páginas son una auténtica gozada, ya que hasta llegar a la idea de montar la empresa vamos conociendo a los cuatro protagonistas de este paradigma de emprendizaje, primero en solitario y luego vamos viendo cómo estan de entrelazadas sus vidas. Todo esto te lo van contando, además, con mucho arte, sencillez y atractivo. Y por supuesto que te alegras de que a partir de una idea tan peregrina todo les vaya tan bien.

Pero, ¡vaya!, has llegado a este punto y ves que todavía te quedan un montón de páginas…. Y ahí comienza otra historia. Una historia negrísima y con una carga de truculencia bastante grande, porque ¿qué haces si cuando vas a cumplir con tu trabajo de “perdonador del frac” te encuentras con que el que te pide que te disculpes por él es un asesino que ha dejado a la víctima colgada de una pared para que tú te encuentres con ella? Un regalito envenenado, vamos. Y ahí es donde la historia deja de interesarme y el libro que me regaló la Elvi se pasa mes y pico en el banquillo esperando una nueva oportunidad de entrar en juego.

Y cuando le toca el turno de darlo todo, te encuentras que es una historia que se ajusta bastante más a los cánones truculento-criminales que nos podemos encontrar en tantos libros pero que el libro ha perdido la magia de sus primeras ciento cincuenta páginas.

Llega un momento que se enrevesa demasiado el argumento y en que hay demasiadas historias turbias tras la vida de los cuatro jóvenes. Es posible que haya gente que encuentre en estas páginas una reflexión sobre la culpa y sobre el perdón, y cómo nuestras modernas sociedades han de reflexonar al respecto…. pero a mí eso se me ha debido pasar, sorry.

Zoran Drvenkar

Sorry

Traducción de José Aníbal Campos

Seix Barral, 2011

1 comentario

Archivado bajo Libros

Una respuesta a “Sin perdón

  1. Yo también la terminé hace unos días y coincido contigo en lo que comentas acerca de su originalidad y lo bien descritos que quedan los personajes en esa primera parte de la novela.
    Y me pasó algo parecido con la historia principal (lo de la truculencia de la que hablas, etc etc) pero seguí adelante con ella, sin dejarla aparcada en ningún momento y nos reconciliamos en seguida, así que, sin duda alguna, para mí, una de las novelas del año.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s