Tengan cuidado ahí fuera

Me ha parecido una buena decisión por parte de RBA el volver la vista hacia un autor como Ed McBain. Yo al menos, lo poco que he leído de él ha sido gracias a aquella maravillosa colección de novela negra que editó hace ya unos años Júcar con el nombre de “Etiqueta Negra”, y en la que creo recordar estaban Llegó la banda y Saludos al jefe.

Y creo que es una buena idea porque leer la serie de la comisaría 87 es leer un clásico. Es meterte en el subgénero procedural, esa forma de escribir que nos va desgranando poco a poco el camino que sigue una investigación y en el que te sientes como un observador que mira por encima del hombro lo que está escribiendo Carella en su máquina de escribir o cómo te cuelas en un piso en el que acaban de cometer un robo acompañando al inspector de turno.

Un clásico en el que lo que importa es el grupo, en el que aunque tengamos protagonistas con nombre y apellido, lo sustancial es la comisaría como tal. El grupo es el personaje fundamental de la novela e incluso la imaginaria ciudad en la que se desarrolla el argumento vendría a ser otro personaje más.

En esta historia nos cuentan cómo un viejo conocido de los policías de la comisaría 87 se pone en contacto con ellos para avisarles de que va a robar medio millón de dólares y les dice, incluso, qué día va a ser. Acompaña esto con una serie de pistas con las que intenta, en teoría, medir la perspicacia de los polis y ver si son capaces de detenerle. Un viejo conocido del que ni siquiera tienen una descripción y que se ha convertido en un dolor de cabeza para toda la comisaría. En una trama secundaria, la gente de la comisaría 87 tendrá que investigar unos extraños robos en pisos y en los que el ladrón deja siempre un gatito en el piso allanado.

Yo sí que he sentido el paso del tiempo al leer este libro. ¿y en qué lo notas?. Quizá en cierta candidez de los polis protagonistas, o en que la Comisaría 87 son una piña en la que parece que no hay ningún roce entre la gente que allí trabaja, o en cómo plantea El Sordo el golpe, rozando las historias de ladrones de guante blanco… Quizá, quizá, quizá, pero son cosas que me han sonado a anticuadas, a algo del pasado.

Un libro que se lee en color, pero con aquellos tonos de mediados de los ochenta y al que sí o sí le acabas poniendo una melodía lenta y tristona como la que solía acompañar al teniente Furillo, un personaje que debe mucho a Ed McBain y su comisaría 87. Un personaje y una comisaría inolvidables y en la que independientemente de las aventuras y desventuras que les ocurriesen a los azules de Hill Street nunca faltaba aquel mantra que ya es historia: “Tengan cuidado ahí fuera“.

Ed McBain

Ojo con el Sordo

Traducción de Cristina Andreu

RBA, 2011

(Serie Negra ; 108)

2 comentarios

Archivado bajo Libros

2 Respuestas a “Tengan cuidado ahí fuera

  1. Muy buena reseña, Terri. Me dieron ganas de volver a leer alguna historia del “Precinto 87”. En una librería en donde compro libros usados vi un Ed McBain hace poco… creo que iré a por él ahora.
    Abrazo,
    A

    • @Ariel. Muchas gracias (me estoy poniendo un poco rojo de la vergüenza). Las novelas de McBain, por lo menos por aquí, son bastante difíciles de conseguir. Ejemplares que se han ido editando de forma desordenada y normalmente con cuentagotas, así que si encuentras alguno, lo mejor es agarrar la pieza al vuelo…. y ya habrá tiempo de leerlo.
      Un saludico, Ariel, y reitero el agradecimiento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s