The Jayhawks – I’d Run Away

(…)

El Mustang nuevo que alquilé no iba igual que mi Boss 302. Cuando pisé el acelerador hasta el fondo, el motor tardó casi un segundo en reaccionar, se despertó, se desperezó y hasta se rascó antes de iniciar finalmente la aceleracion. Con todo, tenía un reproductor de CD, de manera que pude escuchar a los Jayhawks mientras conducía por el tramo de edificios de estilo neobrutalista de la Interestatal 26, con I’d Run Away sonando a todo volumen cuando me desvié por la salida de North Meeting Street en dirección a Charleston, hasta que la ambigüedad de la letra de la canción hizo que la quitase y que pusiera la radio, aunque aquella estrofa aún resonaba dentro de mi cabeza:

Así que tuvimos un pequeñín.

Supe que aquello no iba a durar mucho.

Era algo que tenía en mente.

Pero lo que tenía en mente era muy fuerte

(…)

CONNOLLY, John. En El camino blanco. Barcelona: Tusquets, 2006. p. 144


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