Cómo hacerse (criminalmente) el sueco

Ha habido tal inflación de títulos nórdicos negrocriminales que ha llegado un momento en el que resulta difícil separar la paja del grano. Se a como fuere, tenía yo ganas de hincarle el diente a la Trilogía de Estocolmo, ya que se ha hablado de las novelas que la componen como “algo diferente” dentro de las hordas vikingocriminales que pueblan las estanterías de nuestras librerías favoritas.

Y así de entrada os tengo que confesar que esta primera novela me ha gustado un montón. Me ha parecido más cercana a Harry Holt que a Wallander, así que os podéis imaginar que aquí por lo menos va a haber ritmillo (muuuucho ritmillo)…. Y es que Dinero fácil es todo un tratado sobre la delincuencia.

Lapidus va a colocar en los rincones del cuadrilátero a tres personajes, Jorge, JW y Mrado. Tres personas que viven los bajos fondos de Estocolmo desde distintos ángulos y que conforme vamos pasando páginas vamos comprendiendo que sus destinos, como dijo el poeta, son varios ríos que van a parar en este caso no a la mar, sino a un desagüe de tamaño descomunal.

Porque todo lo que quieras saber de drogas se lo puedes preguntar a Jorge, un hombre de origen chileno que lo que no sabía de drogas en la calle acabó aprendiéndolo en la cárcel, de la que, por cierto, consiguió escaparse dando un gran brinco. De verdad.

Porque si tienes curiosidad por saber cómo vive, cómo viste, qué bebe o con qué se droga un megapijo de Estocolmo, todo eso te lo explica JW, un fraude andante, pero sobre zapatos italianos, un superviviente que es más listo que el hambre y para el que todo vale a la hora de perseguir sus sueños . Todo lo que usted quiso saber de cómo funciona el blanqueo del dinero proveniente de la droga y nunca se atrevió a preguntar, se lo puede consultar a JW.

 Porque también está Mrado, un matón serbio que se machaca durante el día en un gimnasio, un soldado formado en la guerra de los Balcanes y que siempre está presto y dispuesto a hacer daño a quien le ordene su jefe y antiguo camarada. Ese es Radovan, dueño y señor de gran parte de lo que se menea de forma ilegal por las calles de la capital.

Y porque todos estos personajes tienen su cara B, una bella hermana que un día desapareció en un ferrari amarillo, una hija a la que no puede ver más que un par de veces al mes por orden judicial o una hermana que va olvidándose de dónde viene y lucha con todas sus fuerzas para que su vida sea “como la de los vikingos”…. y un denominador común: todos quieren joder a Radovan aunque no tengan muy claro cómo.

 Te dejo, pues, con esta guía alternativa de Estocolmo, todo un libro de autoayuda para criminales y que pretende que conozcamos la cara B del estado del bienestar. Bueno, eso, o como dice el título de ahí arriba, otras formas de hacerse el sueco.

Jens Lapidus

Dinero fácil: Trilogía de Estocolmo I

Traducción de María Sierra

Punto de lectura, 2010

3 comentarios

Archivado bajo Libros

3 Respuestas a “Cómo hacerse (criminalmente) el sueco

  1. Elvi

    Lo que tenemos que hacer es ir a Estocolmo…

  2. Pasé de largo de Lapidus, preso de mi propio prejuicio ante la novela negra nórdica/escandinava/vikinga… Este post me devuelve la esperanza: tal vez lo tenga en mi pila de pendientes algún día cercano.
    ¿Estocolmo? No está nada mal…😉
    Abrazo,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s