Glamour

(…)

Me planté delante del Pacific y pensé en el glamour. Una cosa curiosa, el glamour. La palabra era originalmente escocesa de pura cepa y designaba un hechizo o un encantamiento lanzado con intención de embelesar. Resultaba extraño que, habiendo inventado la palabra, los escoceses fuesen incapaces de aclararse con el concepto en sí. Siempre que intentaban ponerlo en práctica les salía rematadamente mal. Bueno, eso no era del todo cierto. Había excepciones: Sheila Gainsborough tenía glamour a espuertas; con naturalidad, sin esfuerzo. Una rara proeza, considerando sus orígenes.

(…)

RUSSELL, Craig. El beso de Glasgow. Barcelona: Roca editorial, 2011. p. 70

La imagen, en Flickr, es de Kaptain Kobold

Deja un comentario

Archivado bajo Cuentitos Negritos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s