Pesado – Ojalá te mueras

(…)

 Goyo decía que tomando dos botellas grandes de Gatorade azul daba negativo el examen de orina. Pero al Oaxaca, además de parecerle cara, esa porquería ni le gustaba. Prefería aguantarse, no era cosa de quedarle mal a su patrona.

Ello no le impedía traerse un par de kilos de la buena cada que iba para su pueblo. Su mejor cliente era un compañero del otro turno, un costero grandote al que le decían el Acapulquito por grandote. “Cómo fuma el cabrón”, pensó Ceferino, divertido. Nunca había visto que el Acapulco diera positivo en el antidóping. Ni que tomara Gatorade azul.

Aplastó la bacha bajo su bota. “Ojalá que te mueras”, cantaba Pesado en la radio.

Cinco minutos antes de morir, Ceferino cerró los ojos y pensó en Vanessa, hija de la dueña de un putero de Pochutla que lo había despreciado por jodido. Canturreó la rola de ardor con los ojos cerrados, cada palabra quemándole los labios. Podía ver los ojos negros de Vane bajo sus cejas espesas frente a él, casi podía tocarla.

(…)

FERNÁNDEZ, Bernardo: Hielo negro. México D.F. : Mondadori, 2011. p. 15

Pesado – Ojalá que te mueras

Deja un comentario

Archivado bajo Karaoke Kriminal

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s