Mitológicos lamentos

Cuando leí hace unos meses Esta noche digo adiós ya comenté que lo que más impresionaba de esa novela era la tremenda juventud de su autor, que cuando escribió esa obra tendría escasamente veintiún añitos. La novela estaba bastante bien, pero sobre todo llamaba la atención el gran futuro de Michael Koryta.

Y aquí que me vengo con la segunda novela de la perla de la cantera negrocriminal estadounidense, El lamento de las sirenas. Una novela que nos cuenta una historia de amistad entre jóvenes y que básicamente es una novela de barrio. Por eso me ha recordado un montón a algunas novelas de Lehane de la serie Kenzie / Gennaro. Seguramente porque del mismo modo que hace Lehane con sus bostonianos personajes, es una trama que hunde sus raíces en la propia historia del barrio en el que creció el protagonista, Lincoln Perry, aunque en este caso la aventura sea en Cleveland. Por el momento dejamos las gaitas y los coros irlandeses.

Una historia, por otro lado, bastante clásica: dos chicos, amigos de la calle que en un momento dado optan por distintos caminos acabando uno en la policia y otro en el trullo. Todo un clásico, ya ves, al que se le van sumando otros ingredientes como una trama de corrupción policial y política, los problemas de Perry con su amiga periodista, o cómo la historia de amistad y fidelidad juvenil tiene su continuidad en cómo interactúan los dos detectives protagonistas, el mencionado Perry y su compañero Joe Pritchard.

De todo esto y algo más (especulación, gente sin esperanza, familias que viven muy cerquita de la miseria, barrios que se deslizan por la pendiente de la decrepitud….) nos va hablando en esta obra Koryta, un autor al que ya no se le puede llamar “prometedor” porque es una realidad. Un autor que como ya he apuntado, me recuerda mucho a Lehane y al que hay gente que compara incluso con Chandler (a mi compararlo con Lehane ya me parece un atrevimiento, así que compararlo con el padre de Philip Marlowe….). Un autor que se lee muy fácil, de forma muy entretenida y que hace avanzar y evolucionar a sus personajes con paso firme a lo largo de la hasta ahora corta pero intensa saga.

Te invito a que te des una vuelta por los barrios de los trabajadores de Cleveland, por un ecosistema a punto de estallar, y no porque hayan ganado los Cavs precisamente. Una ciudad y unos barrios donde si te detienes una tarde de verano cualquiera y te pones a escuchar, podrás escuchar el rugir lastimoso que las sirenas de los servicios públicos provocan cuando se acercan al lugar de la desgracia.

Al viajero le tuvieron que amarrar al palo mayor porque los cánticos de las sirenas eran la melodía más bella jamás escuchada. Algo por lo que perder la vida. El lamento de estas otras, sin embargo, consigue que se te encoja el corazón.

Michael Koryta

El lamento de las sirenas

Mondadori, 2011

(Roja y Negra ; )

Os dejo, además, otro puntillo de vista complementario de este libro. Es de un buen amigo, con un buen blogs negrocriminal:

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