Familia

(…)

—¡Hombre, inspectora, no sea tan taxativa!; debe de haber familias muy felices por ahí.

—No lo crea, toda familia es un nido de víboras por definición. Le expondré una parábola. Imagínese un barco que navega aislado en alta mar y del que uno no puede desembarcar de ninguna manera. Imagínese que a las personas que viajan contigo hay que amarlos a toda costa, aunque veas en ellos grandes defectos e incluso una actitud hostil hacia ti. Imagínese que sabes que tus propios defectos provienen de los otros viajeros la mayor parte de las veces. Imagínese que, si los viajeros son abominables y lo piensas, ya estás cayendo en falta y sintiéndote en falta a perpetuidad. Bueno, pues ese barco es la familia y los viajeros, lógicamente, todos sus miembros.

Se quedó pensativo, debía verse en alta mar junto a sus padres y hermanos, todos vestidos de marineritos. Luego saltó:

—¡Joder con la parábola!

(…)

GIMÉNEZ BARTLETT, Alicia. Nadie quiere saber. Barcelona, Destino, 2013. p. 104

La imagen, en Flickr y bajo licencia Creative Commons, es de chavezonico

Deja un comentario

Archivado bajo Cuentitos Negritos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s