Calabacines rellenos de arroz

(…)

Con ella vino Uli, para empezar las clases de informática. Cuando Katerina le contó que también Adrianí quería escuchar Radio Esperanza, Uli la invitó a acompañarnos. Le enseñó cómo encender el ordenador y luego utilizó un truco para que, en adelante, no necesite el ratón para conectar la radio; ahora basta con pulsar la tecla F3. Adrianí se retiró encantada y llegó mi turno. Uli me enseñó en un par de horas lo que yo no habría sido capaz de aprender ni en dos semanas. Es decir, cómo redactar un texto, cómo guardarlo, cómo abrir el correo electrónico y cómo descargar archivos de Internet. El joven, además, fue tan encantador que alabó mi inteligencia en lugar de presumir de sus propias habilidades. Como recompensa, cenó calabacines rellenos de arroz con salsa de huevo y limón, que devoró sin parar de exclamar con la boca llena: «Delicious, delicious!». En realidad, esta mañana debería haberme sentado al ordenador para seguir practicando yo solo, pero hace tantos años que combato el insomnio con la ayuda de Dimitrakos que me ha parecido una traición dejarle de lado.

(…)

 MARKARIS, Petros. Pan, educación, libertad. Barcelona, Tusquets, 2013

Imposible conseguir la receta de Adrianí, así que os dejo por un lado la que me ha parecido que podría asemejarse más, el Kilokitàkhi Gemistó del blog Asopaipas, y por otro lado, la versión de un cocinero al que sigo en Youtube, el Cocinero Universitario.

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