Empanada chilena

(…)

—Cerca de aquí está La Utopía Estofada —comentó de pronto el profesor.

—¿La utopía estafada?

—Estofada. ¿Conoce ese restaurante?

—No.

—Es de Lenin P. Recabarren, un exiliado chileno de Valparaíso, como usted. Comida chilena tradicional y punto de encuentro de los nostálgicos setenteros. El local aquí es modesto, pero hay otro en Coyoacán, cerca de la casa de León Trotski, mucho más amplio y de mejor pelo: empanadas, machas a la parmesana, humitas, pastel de choclo, cazuela, pisco sour y buenos vinos. Recomendable.

Con ese nombre, pensó Cayetano, es fácil imaginar de qué pie cojeaban sus padres. ¿Quién, si no, bautizaba como Lenin o Stalin a su hijo en la década de los cuarenta? Sería bueno darse una vuelta por esos lodazales, pensó Cayetano, para ver qué se comentaba sobre Chile. Media hora más tarde, el taxi irrumpió en una calle estrecha, donde autos último modelo aparcados entorpecían el tráfico.

(…)

AMPUERO, Roberto. Bahía de los misterios. Plaza y Janés, 2014

 

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