Dolly Parton – The Ballad of the Green Berets

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Entró en el Lou, un billar que se encontraba cerca del parque de bomberos, y echó una partida. Alguien puso The Ballad of the Green Berets en la máquina de discos y un par de borrachos empezaron a cantar. Martini dijo el número de la bola que pretendía meter, la número ocho, y después de conseguirlo le pasó el taco a un tipo al que no conocía. Uno de los borrachos se apartó de su camino cuando cruzó la sala; en el barrio sabían que Martini era el marine que había entrado en acción en Vietnam, así que supuso que le tendría miedo. Sin embargo, ni el borracho ni nadie más sabía que sus días de peleas habían terminado.

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PELECANOS, George. Revolución en las calles. Zeta bolsillo, 2005

 

Man on the Moon

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—Esto es diferente, Harry. A principios de año hubo unos cuantos asesinatos relacionados con la droga. Un tipo de violencia que no habíamos visto hasta ahora. Y nadie dice nada. Encontraron a dos camellos vietnamitas colgados por los pies en una viga en el apartamento donde vendían la mercancía. Ahogados. Les habían atado a la cabeza una bolsa de plástico llena de agua.

—No es un método árabe, es ruso.

—¿Perdona?

—Los cuelgan por los pies, les atan una bolsa de plástico alrededor de la cabeza, pinchan un agujero en la bolsa a la altura del cuello para que puedan respirar y empiezan a echarles agua por las plantas de los pies. El agua va chorreando por el cuerpo hasta llegar a la bolsa, que va llenándose muy despacio. Se llama Man On The Moon.

—¿Y tú cómo sabes eso? Harry se encogió de hombros.

—Hubo un líder kirguiso, un multimillonario, que se llamaba Byráiev y que en los años ochenta se hizo con uno de los trajes espaciales del Apolo 11. Dos millones de dólares en el mercado negro. Todo aquel que intentaba engañar a Byráiev o que no le pagaba las deudas, acababa dentro del traje. Grababan la cara del desgraciado mientras iban vertiendo el agua. Después, enviaban el vídeo a los siguientes deudores cuyos plazos estaban a punto de vencer. Harry echó el humo hacia el cielo. Beate lo miró y meneó despacio la cabeza.

—¿A qué te dedicabas realmente en Hong Kong, Harry?

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NESBO, Jo. Fantasma. Random House, 2015

MinAstronauta

La imagen, en Flickr y con licencia Creative Commons, es de Tom B