Archivo de la categoría: A Fuego Negro

Empanada chilena

(…)

—Cerca de aquí está La Utopía Estofada —comentó de pronto el profesor.

—¿La utopía estafada?

—Estofada. ¿Conoce ese restaurante?

—No.

—Es de Lenin P. Recabarren, un exiliado chileno de Valparaíso, como usted. Comida chilena tradicional y punto de encuentro de los nostálgicos setenteros. El local aquí es modesto, pero hay otro en Coyoacán, cerca de la casa de León Trotski, mucho más amplio y de mejor pelo: empanadas, machas a la parmesana, humitas, pastel de choclo, cazuela, pisco sour y buenos vinos. Recomendable.

Con ese nombre, pensó Cayetano, es fácil imaginar de qué pie cojeaban sus padres. ¿Quién, si no, bautizaba como Lenin o Stalin a su hijo en la década de los cuarenta? Sería bueno darse una vuelta por esos lodazales, pensó Cayetano, para ver qué se comentaba sobre Chile. Media hora más tarde, el taxi irrumpió en una calle estrecha, donde autos último modelo aparcados entorpecían el tráfico.

(…)

AMPUERO, Roberto. Bahía de los misterios. Plaza y Janés, 2014

 

Deja un comentario

Archivado bajo A Fuego Negro

Ruso blanco

(…)

 2 partes de vodka

1 parte de licor de café,

preferentemente Kalhúa

Leche o crema ligera

 

Mezcle el vodka, preferentemente muy frío, con el licor de café. Sírvalo en un vaso corto con hielos. Ponga la crema al gusto muy despacio, para lograr un efecto visual especial de la crema mezclándose lentamente con el alcohol.

Éste es un coctel para muchas ocasiones. Lleva su nombre en honor de los «anti-bolcheviques», los rusos blancos de la Revolución rusa. No es una bebida rusa, pero se prepara con vodka, una bebida femenina y alcahueta. The Dude en Big Lebowski la llamaba, cariñosamente, «caucásica». Cest si bon, de Eartha Kitt y Henri Rene, tampoco es rusa, pero es igual de buena.

(…)

HAGHENBECK, F.G. Trago amargo. Roca editorial, 2009

Deja un comentario

Archivado bajo A Fuego Negro, Karaoke Kriminal

Involtini de pez espada

(…)

En la trattoria de Enzo, aun habiendo hecho el propósito de mantenerse dentro de límites razonables, perdió el control ante un plato de involtini de pez espada y pidió otra ración, a pesar de que ya había comido una extensa variedad de marisco como aperitivo y un gran plato de espaguetis con almejas.

El paseo por el muelle hasta el faro fue, por tanto, más que necesario, y también sentarse en la roca plana para fumar unos cigarrillos.

(…)

CAMILLERI, Andrea. La búsqueda del tesoro. Salamandra, 2013

No he podido encontrar una receta en condiciones de los involtini en youtube, pero creo que la cosa queda muy bien ilustrada con las explicaciones del blog cocinaitaliana.eu.

 

 

1 comentario

Archivado bajo A Fuego Negro

Tom Collins

(…)

2 oz de ginebra

 Jugo de limón

 Agua mineral

 1 cucharadita de azúcar refinada

 1 cereza

 1 rebanada de naranja

Puede mezclar en el momento los limones y el azúcar para formar un jarabe, o usar alguno prefabricado. Se trata de la simple unión del gin, agua y el jarabe dulce. Adórnelo al ritmo de Julie London.
Se dice que el nombre viene de Old Tom, una ginebra de principios del siglo XX, mucho más dulce que la actual. Según otra versión, es el nombre del inventor el que le da su título, un emigrante irlandés que trabajó de cantinero en Nueva Jersey. La bebida fue creada para sus amigos un arduo y caluroso día. Algo que los levantara y refrescara. La bebida se volvió tan famosa que incluso el vaso largo y alto fue llamado así. La bandera con la que navega en el mundo es una rodaja de naranja y su cereza.
(…)

Deja un comentario

Archivado bajo A Fuego Negro, Karaoke Kriminal

Arroz con puerros

(…)

—¿Que ya no verás más la tele, dices? Bah. Mi madre siempre dice que los grandes milagros sólo duran tres días —bromea Fanis.

—Escucha, hijo mío —le replica Adrianí—. Todo eso que dicen, eso de que el país está iniciando una nueva etapa de su historia, ¿sabes?, son paparruchas, simples paparruchas. Aquí lo único que pasa es que estamos volviendo a los años cincuenta. Y en los cincuenta, como no había televisión, escuchábamos la radio. Y punto.

Ha preparado arroz con puerros, con el ineludible plato de queso feta, y pimientos rojos asados. Incluso en esta época de economía de subsistencia, mi ahorrativa mujer consigue poner dos platos en la mesa.

(…)

MARKARIS, Petros. Pan, educación, libertad. Tusquets, 2013

 

Y como no he encontrado una receta específica como la de Adrianí, os dejo la receta de elcocinerocontirantes de Arroz con puerro y calabacín.

Deja un comentario

Archivado bajo A Fuego Negro

Hanky-Panky

(…)

½ oz de ginebra

 1 ½ oz de vermut dulce

2 gotas de Fernet Branca

Mezcle las bebidas en el vaso con hielo, enfriándolo. Sírvalo en un vaso martinero con una cereza mientras oye una ópera de Gilbert y Sullivan.

El hanky-panky fue idea de Ada Coleman. Su benefactor era Ruper D’Oyly Carte, que construyó el Hotel Savoy y produjo las óperas de Gilbert y Sullivan en Londres. Ella le dio al bar del hotel una posición reconocida sirviendo a Mark Twain, al príncipe de Wales, o al príncipe Wilhelm de Suecia, y al actor Charles Hawtrey, quien le pidió algo para animarse. Al darle este coctel, lo bebió de golpe diciendo By Jove!» That is the real hanky-panky
(…)

HAGHENBECK, F.G. Trago amargo. Barcelona : Roca editorial, 2009

Deja un comentario

Archivado bajo A Fuego Negro

Pastel de puerros con gambas

(…)

Así que llego a una hora discreta al restaurante del hotel donde tiene su cuartel general María Consuelo Marugán. Me siento al fondo, en una mesa desde la que puedo ver quién entra y sale y el rincón de la caja donde una empleada ordena los menús y cobra las facturas. Pido pastel de puerros con gambas y un lenguado. Agua mineral para beber. Cuando el somelier me llena la copa hasta donde debe estar llena una copa, la veo aparecer. La reconozco fácilmente por las fotografías de la ceremonia del entierro. Compruebo que tiene posiblemente los dos mejores pechos de todas las islas, grandes y hermosos como un anillo de Saturno, con dos intuidos satélites negros en el centro, y un trasero abastecido y redondo como rueda de ruleta que incita a apostar en él todas las fichas.

 (…)

FUENTES, Eugenio. El nacimiento de Cupido. Sevilla : Muñoz Moya y Montraveta, 1994.

 

Deja un comentario

Archivado bajo A Fuego Negro