Torre Eiffel

ía calor cuando por fin avisté la casa de Ove Kjikerud. Fui hasta la orilla del bosque y me senté en un tocón desde donde podía ver bien la calle con sus chalets adosados y sus bloques de casas. Y me di cuenta de que la gente que vive en la zona este de la ciudad no tiene unas vistas tan diferentes a los de la elegante zona oeste. Todos teníamos vistas al edificio del Postgirobygget y al Hotel Plaza. La ciudad no se veía ni más fea ni más bonita. En realidad, la única diferencia era que desde aquí podía verse la parte oeste de la ciudad. Lo que me hizo pensar en cuando Gustave Eiffel construyó su famosa torre para la exposición universal de París en 1889 y los críticos dijeron que la mejor vista parisina era desde la torre Eiffel porque era el único sitio desde el que no se veía la torre Eiffel.

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NESBO, Jo. Headhunters. RBA, 2012

Eiffel

La imagen, en Flickr y con licencia Creative Commons, es de

Eiffel

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Jefferson Airplane – White Rabbit

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Sonaba «White Rabbit» en el estéreo, me había liado un grueso porro con kif de las montañas del Atlas y el más dulce tabaco para pipa de Carolina del Norte, y estaba a punto de meterme en la bañera cuando oí que sonaba el teléfono en la sala, que estaba en la planta inferior.

Las probabilidades de que le hiciera caso o no eran de cincuenta y cincuenta.

Lee dijo que si no hubiera contestado, no habría vuelto a llamarme porque tenía el instinto de no ofrecer información a la policía en ninguna circunstancia.

Sí bajé. Sí cogí el teléfono que estaba en la mesa.

—¿Sí?

—Soy Lee McPhail.

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McKINTY, Adrian. Por la mañana me habré ido. Alianza, 2016

Pasta ‘Ncasciata

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Quizá Adelina había tenido la buena idea de celebrar solemnemente su reincorporación al servicio. El caso es que, al abrir el frigorífico, se encontró ante una decena de involtini de pez espada preparados como a él le gustaban, y dos grandes hinojos cortados y limpios, perfectos para refrescar la boca. Y había también una botella de vino. En la parte interior de la puerta había un papel donde ponía: «Mirar también en el horno.» Y él miró. ¡En el horno resplandecía una fuente de pasta ‘ncasciata! Ni siquiera con el uso de la fuerza o la seducción dejaría que Ingrid lo convenciera para ir a cenar a un restaurante, fuera cual fuese. Por si acaso, cogió otra botella de vino blanco y la metió en el frigorífico. Y en ese preciso momento recordó que no tenía ni una gota de whisky en casa.

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CAMILLERI, Andrea. La búsqueda del tesoro. Salamandra, 2013

 

 

Sex Pistols – No future

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 —Ya, pero no te fuiste.

—A veces soy un poco lento pensando.

—¿Y después?

Harry se cruzó de brazos.

—Después, esto: Chungking.

—¿Y los planes de futuro?

Harry se encogió de hombros y apagó el cigarro. Y a Kaja se le vino a la cabeza la carátula del disco que Even le había enseñado, con la foto de Sid Vicious, de los Sex Pistols. Y la música que sonaba de fondo: «No future, no future».

—Ya sabes lo que necesitabas saber, Kaja Solness.

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NESBO, Jo. El leopardo. Random House, 2014

Doctor House

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Para relajarse, Conde decidió no pensar más en los Kaminsky mientras cubría a pie el trayecto de ocho cuadras hasta la casa de Tamara. Al llegar descubrió a la mujer en la sala de la televisión, en apariencia tranquila, concentrada en el disfrute de uno de aquellos episodios del Doctor House, abominable y repulsiva para el Conde. En su criterio, el tal doctor era el tipo más comemierda, petulante, imbécil e hijo de ¡la grandísima puta que hubiera podido salir de la cabeza de un guionista, y nada más de oírle la voz, su ánimo se volvió a alterar. Al verlo llegar, la mujer detuvo la proyección y, luego de recibir el beso más cariñoso que Conde guardaba en su repertorio de besos culpables, se quedó en silencio, observándolo.

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PADURA, Leonardo. Herejes. RBA. 2013

Missing Hugh II

 

La Imagen, en Flickr y con licencia Creative Commons, es de Little Miss no Name

John Handy Quintet – Naima

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Después de comer en la terraza de atrás, con jazz en el equipo de música y un destornillador de estrella en la mano, Bosch volvió a la mesa. Examinó con atención las páginas del manual Clymer una vez más antes de empezar a desandar los pasos que había seguido al desmontar el carburador. Tenía al John Handy Quintet en el equipo de música y en ese momento sonaba Naima, la oda de Handy a John Coltrane de 1967. Harry la consideraba una de las mejores actuaciones de saxofón grabadas en directo. Bosch fue siguiendo el manual paso a paso y el carburador enseguida empezó a tomar forma. Al ir a coger el tornillo regulador, se fijó en que estaba encima de una foto del antiguo gobernador, con el cigarro apretado entre los dientes y una amplia sonrisa en el rostro al pasar un brazo en torno a otro hombre, al que Bosch identificó como un antiguo miembro de la Cámara Baja de East Los Ángeles.

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CONNELLY, Michael. Del otro lado. Alianza, 2016

Blue Lagoon

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1 oz de vodka

1 oz de Blue curaçao

7 oz de limonada

Cereza

 Mezcle los ingredientes con hielo. Se puede tomar con ron y crema de coco Malibú, o endulzarlo con azúcar. Adorne con cereza y música de Mel Torme.

El laguna azul, o blue lagoon, lo creó Andy MacElhone, famoso barman hijo del dueño del Harry’s Bar en París. El nombre fue en honor a la película del mismo nombre, de 1949, del director Frank Launder, basada en una novela romántica victoriana de Henry De Vere Stacpoole. Mucho después se filmó una nueva versión en 1980 que volvió famosa a la niña actriz Brooke Shields.

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HAGHENBECK, F.G. Trago amargo. Roca editorial, 2009