Ian Hunter – All the Young Dudes

(…)

Mehmet Kalak había dado descanso a Coldplay y U2 y estaba probando a Ian Hunter con la clientela. Los altavoces atronaban con «All the Young Dudes».

—¿Qué te parece? —preguntó Mehmet.

—No está mal, pero molaba más por David Bowie —respondió la clientela.

Mejor dicho, Øystein Eikeland, que se había colocado al otro lado de la barra ya que su trabajo había terminado. Y, en vista de que tenían el bar para ellos solos, Mehmet subió el volumen.

—¡Por muy alto que pongas a Hunter! —gritó Øystein levantando su daiquiri.

Era el quinto. Opinaba que, puesto que lo había preparado él mismo y por tanto debía considerarse parte de su aprendizaje como encargado de bar, eran gastos de formación y por tanto deducibles en la declaración de la renta. Y dado que como empleado le hacían precio especial, pero pensaba presentar el gasto por la cantidad del precio de venta al público, en realidad ganaba dinero con las consumiciones.

(…)

NESBO, Jo. La sed. Reservoir books, 2017

 

Anuncios

Makarov

(…)

—Ya. ¿Y el arma?

—No la han encontrado. Enviamos equipos de búsqueda y buzos a rastrear el río y sus alrededores, sin resultado. Eso no significa que la pistola no esté ahí; el fango, el lodo… ya sabes.

—Ya sé.

—Dos de los inquilinos del piso han declarado que Oleg les había enseñado una pistola, y se jactó de que era igual que las que utilizaba la mafia rusa. Ninguno de los dos entiende de armas, pero después de mostrarles fotos de unas cien pistolas, parece que ambos señalaron la Odessa. Y esas suelen emplear, como ya sabes…

Harry asintió con la cabeza. 9×18 mm Makarov. Y además, era casi imposible no reconocerla. La primera vez que vio una Odessa pensó en la vieja pistola futurista de la portada del disco Foo Fighters, uno de sus muchos cedés que habían terminado en casa de Rakel y Oleg.

(…)

NESBO, Jo. Fantasma. Random House, 2015

La Imagen es de la Wikipedia

P64 9x18 makarov

La imagen, en Flickr y con licencia Creative Commons, es de Michael Tefft

The White Stripes – Blue Orchid

(…)

—¿Los mormones usan crucifijos?

—No —dijo Wyller—. Creen que la cruz simboliza la muerte y es pagana. Creen en la resurrección.

—Mmm… Así que un mormón con un crucifijo en la pared es casi como…

—Un musulmán con una caricatura de Mahoma.

—Exacto.

Harry subió el volumen de la música que sonaba en la radio. The White Stripes. «Blue Orchid.» Guitarra y batería. Desnudo. Nítido. Subió el volumen sin saber muy bien qué era lo que quería silenciar.

(…)

NESBO, Jo. La sed. Reservoir books, 2017

 

Sex Pistols – No future

(…)

 —Ya, pero no te fuiste.

—A veces soy un poco lento pensando.

—¿Y después?

Harry se cruzó de brazos.

—Después, esto: Chungking.

—¿Y los planes de futuro?

Harry se encogió de hombros y apagó el cigarro. Y a Kaja se le vino a la cabeza la carátula del disco que Even le había enseñado, con la foto de Sid Vicious, de los Sex Pistols. Y la música que sonaba de fondo: «No future, no future».

—Ya sabes lo que necesitabas saber, Kaja Solness.

(…)

NESBO, Jo. El leopardo. Random House, 2014

León

(…)

Harry colgó. Tamborileó sobre la mesa y vio la pila de trabajos colocados a un lado del escritorio. Y el montón de fotos al otro. Pensó en la analogía sobre depredadores de Bellman. ¿León? Sí, por qué no. Había leído que los leones que cazan en solitario tienen una tasa de éxito inferior al 15 por ciento. Y que cuando un león mata a una presa grande no es capaz de desgarrarle el cuello y tiene que ahogarla. Cerrar las mandíbulas en torno a su garganta y bloquear las vías respiratorias. Y eso puede llevar tiempo. Si es un animal grande, como por ejemplo un búfalo de agua, el león se arriesga a quedarse colgado de su cuello, torturando al búfalo de agua y a sí mismo durante horas, hasta que al final tiene que dejarlo ir. Así es la investigación de un crimen. Trabajo duro y ninguna recompensa. Le había prometido a Rakel que no volvería a eso. Se lo había prometido a sí mismo.

(…)

NESBO, Jo. La sed. Reservoir books, 2017

Beautiful lion dad

La imagen, en Flickr y con licencia Creative Commons, es de Tambako The Jaguar

 

Tigre

(…)

—Solo por curiosidad, Bellman: ¿por qué precisamente este caso es tan importante para ti? Bellman se encogió de hombros.

—Política. Las alimañas necesitan carne. Y recuerda que yo soy un tigre, Harry. Y tú solo un león. El tigre pesa más y aun así tiene más cerebro por kilo de masa corporal. Por esa razón los romanos del Coliseo sabían que el león moriría cuando lo mandaban a luchar contra un tigre. Harry notó que alguien se giraba hacia ellos. Era Oleg, que le sonreía levantando el pulgar. El chico pronto cumpliría veintidós años. Tenía la boca y los ojos de su madre, pero el flequillo negro y liso de un padre ruso al que ya no recordaba. Harry le devolvió el gesto e intentó sonreír. Cuando se giró hacia Bellman, ya no estaba allí.

(…)

NESBO, Jo. La sed. Reservoir books, 2017

Sumatran Tiger 5

La imagen, en Flikr y con licencia Creative Commons es de Tony Hisgett

 

 

Tracy Chapman – Fast Car

(…)

 Lene Galtung estaba en el salón mirando por los cristales dobles, contemplando la doble imagen que se reflejaba en ellos. En el iPod sonaba Tracy Chapman. «Fast Car.» Era capaz de escucharla una y otra vez, no se cansaba nunca. Trataba de una chica pobre que quería huir de todo, sentarse en el bólido de su novio y dejar atrás la vida que tenía, el trabajo de cajera en el supermercado, la responsabilidad de su padre alcohólico, quemar todos los puentes. Nada más lejos de lo que era la vida de Lene y, aun así, aquella canción trataba de ella. La Lene que podía haber sido. Que en realidad era. Una de las dos a las que veía en la doble imagen de los cristales. La normal, sosa.

(…)

NESBO, Jo. El leopardo. Random House, 2014