Archivo de la etiqueta: Yanet Acosta

Cosmopolitan y Manhattan

(…)

Lucy se ha terminado su Manhattan y continúa mirando envidiosa cómo la chica rubia delgada de la esquina disfruta de un Cosmopolitan. Mira el billete que ha dejado Ven sobre la barra y pide al barman uno igual. Mira de reojo a la chica mientras el camarero une en la coctelera cuatro partes de vodka, tres limonada y otras tres de zumo de arándanos y un chorrito de lima.

“Ese es mi postre”, piensa Lucy.

(…)

ACOSTA, Yanet: El Chef ha muerto. Madrid : Ediciones Amargord, 2011

Me han gustado mucho estos vídeos donde nos cuentan cómo hacer los combinados que aparecen en “El Chef ha muerto” . El Cosmopolitan lo explica André de forma muy didáctica e incluso te da una alternativa en caso de que no tengas una coctelera profesional. En el segundo nos enseñan cómo hacer el Manhattan de forma muy profesional. A ver qué os parece. Salud!

1 comentario

Archivado bajo A Fuego Negro

Crema pastelera

(…)

Pablo Ras, el nuevo jefe de cocina aún no ha dejado de dar órdenes desde que el propietario del restaurante le nombrara capitán del barco.

—Tú, llama a los proveedores de marisco. Liliana, a limpiar espárragos ahora mismo.

Mira con ojos de triunfador a Linda.

—La pastelera, a sus pasteles. Nada de tonterías ni de novedades. Comienza con la crema pastelera y el hojaldre que hacíamos en los ochenta. ¡Ahora mismo!.

Linda toma un bote de azúcar que lleva escrito en letras grandes Isomalt. Es un derivado de la sacarosa típico de los dulces y caramelos industriales desde los años 80, conocido como E-953. En el año 2000 el Chef lo puso de moda en la cocina, pese a que la industria ya lo utilizaba. Pablo vuelve sobre ella.

—No quiero nada de excentricidades, Linda. El Chef ha muerto. Haremos un menú vintage de los ochenta en su honor, pero con mi toque personal. Ahora yo soy el Chef.

A Linda no le sale ni una sola palabra. Se va a su rincón en la cocina y comienza a preparar la masa clásica de hojaldre. Mantequilla, harina. Toma unas yemas y azúcar para la crema pastelera. Sus neuronas se mueven al mismo ritmo que la mezcla y van tomando la misma consistencia, pastosa.

(…)

ACOSTA, Yanet. El Chef ha muerto. Madrid: NUC, 2011. p. 45

Me ha parecido bastante buena la explicación de la receta que hacen en Directo al paladar (rapidísima).

Y me encantan cómo explican las recetas los “Cocineros Argentinos”. Os dejo con ellos.

1 comentario

Archivado bajo A Fuego Negro

Nouvelle Cousine

(…)

Lucy suelta una carcajada. “Aunque beba un whisky de mierda parece un tipo simpático”, piensa.

Por cierto, yo trabajo para la revista Comer menos.

Lucy saca la mano del bolso negro con su tarjeta. Ven parece distraído. Calcula en silencio su respuesta mientras observa las letras de color verde del cartoncito que le acaba de extender.

Curioso nombre para una revista gastronómica.

Bueno, no tanto. La nouvelle cuisine puso de moda en Occidente las raciones pequeñas y la culpa fue en parte de Michel Guérard que comenzó a hacer su cocina en un balneario para gente que quería adelgazar.

Él aguanta el resoplido natural que le saldría al escuchar semejante estupidez y se ahorra la pregunta de quién es ese Guérard. Lucy continúa hablando de su revista, pero repara en la cara de Ven.

¿Tú no crees además que esto es ya una tendencia mundial?

Ven responde como un autómata, con la frase que no falla:

Podría ser.

Después de unos segundos de silencio sin nada en los vasos, Lucy busca confirmar su intuición.

Tú no eres del mundo de la gastronomía.

No, ni tampoco del de los balnearios.

¿Y para quién cubres esta información?

No soy periodista.

¿Escritor?

Tampoco.

¿Y entonces?

Ven piensa rápido mientras sube su mirada desde el escote pecoso hasta los ojos de Lucy, en los que descubre un bonito color aceituna. Ya ha decidido su respuesta. Y la pronuncia como si despeinara con palabras el flequillo engominado de Koski mientras le prohibía hablar con la prensa:

Me han pedido una investigación rutinaria sobre la muerte del Chef para su aseguradora.

¿Cómo dices que te llamas?

Ven, Ven Cabreira.

A Lucy le brillan los ojos y sus incisivos muerden en caricia el labio inferior.

(…)

ACOSTA, Yanet. El Chef ha muerto. Madrid: NUC, 2011. p. 38

La imagen, en Flickr, es de malias

Deja un comentario

Archivado bajo Cuentitos Negritos

Salsa verde

(…)

¡Eres mi hombre en la cocina! —continúa el Jeta, sin esperar a ser contestado—. Aunque todavía estoy esperando que me hagas esa salsa verde que te hizo famoso en el restaurante vasco de Caracas, pero no la especial de la Casa, con la que casi te caes con todo el equipo.

Ven hace crujir la lengua contra el paladar y tuerce el labio superior en un nuevo gesto de desaprobación. Todo fue por usar una pastilla de caldo concentrado. Nunca ha entendido a los vascos. Se pasan el día hablando de comida y parece que viven sólo para comer. Ven se hizo famoso en cocina por una salsa que no tenía ningún otro truco que unos sobres de “salsa verde” y unos cubitos de Starlux. Lupe le mandaba todo desde España para poder hacerse pasar por cocinero en esa madriguera de terroristas. Todo iba a la perfección. Ven cocinaba en casa, alegando no querer compartir el secreto, pero cuanto más misterio, más curiosidad. El jefe de la banda lo siguió para descubrir cuál era el truco de la base de la salsa. Y en lugar de la receta descubrió el recetario del CESID de cómo seguir los pasos de los etarras en Venezuela. Ven tuvo que salir a todo correr y tras vagar por la selva durante meses, contraer la malaria y casi morir en la huida, Interior se lo agradeció suspendiéndolo de empleo y sueldo por no entregar sus informes a tiempo. Y para cuando volvió a España, Lupe se había mudado sin dejar señas, cansada de esperarlo. Para lo único que le valió la operación “Salsa verde” fue para demostrar que una de las habilidades del cocinero es mentir y que muchos de los que pagan por la salsa especial del Chef, son una panda de incautos que se creen entendidos y no tienen ni idea.

(…)

ACOSTA, Yanet. El Chef ha muerto. Madrid: NUC, 2011. p. 18

La imagen, en Flickr, es de scaredy_kat

Deja un comentario

Archivado bajo A Fuego Negro

Cocina de autora

Tenía fichado este libro, El Chef ha muerto, desde hace tiempo. Por un lado, porque inauguraba una nueva colección negrocriminal, Negra, Urbana y Canalla, de Ediciones Amargord, y esta colección venía abalada por el tremendo Carlos Salem al que le vengo siguiendo la pista desde hace tiempo, y también tenía ganas de leer la novela porque en ella se habla de una de las temáticas que regularmente hablamos en el blog, el maridaje entre género negro y cocina. El resultado, desde ahora te lo digo, has sido de rechupete.

Por un lado, porque El Chef ha muerto es una novela con un gran sentido del humor. Voy siguiendo los pasos de Ven Cabreira y me vienen a la memoria otros detectives como Buenaventura Pals, Gálvez o la Tana Marqués del Suicidio a crédito, personajes que consiguen lo más difícil en este negocio: que vayas leyendo con una ronrisilla pegada al rostro. Sonrisilla que muda en carcajada en momentos puntuales como la degustación de productos italianos a la que es invitado nuestro amigo Ven, un gran amante de las trufas, como veréis.

Le daría una estrella también al Chef porque me he echado unas buenas risas basadas en un planteamiento muy original y porque es un relato que escapa a las montañas de cadáveres y los asesinatos seriados, que, aunque tengan su público, a mi me aburren un poco. Minimalista en cuestión cadavérica que se está volviendo uno.

Y también me ha gustado que la autora sea capaz de reirse del gremio en el que se mueve. Que sea capaz de contarnos cómo en medio del tsunami gastronómico en el que en ocasiones nos hacen creer que vivimos, con cocineros que asumen roles de intelectuales, de estrellas del porno, o de artistas de la decostrucción…. pues que hay de todo, y no sólo envidias (¿o era endibias?), celos o espionaje industrial, sino también ese ingrediente secreto que por momentos Yanet deja espolvoreado entre las páginas del libro: el amor y el cariño por el guisar.

Yo he estado en el restaurante de Yanet Acosta y te comento lo que pedí de su extensa carta.

Primer plato: Ensalada de imaginación

Segundo plato: Bienmesabe

Postre: Mil hojas de crema, humor y nata

Ahora tienes que ir tú y ver qué te depara la visita a sus fogones. Yo, visto lo visto, le tengo que dar la tercera estrella Michelín.

 On egin!

 Yanet Acosta

El Chef ha muerto

Ediciones Amargord, 2011

(Negra, Urbana, Canalla)

2 comentarios

Archivado bajo Libros